Monasterio de Santes Creus

Visita el Monasterio de Santes Creus

La creación del Monasterio de Santes Creus se remonta al S.XII. El monasterio forma, con Poblet y Vallbona de les Monges, la tríada de los grandes monumentos cistercienses de Catalunya. El gran claustro gótico se construyó en el S.XIV, aprovechando el templete de lavatorio del claustro anterior, que seguramente no llegó a completarse. 

Has click en el mapa para saber como llegar al Monasterio de Santes Creus, Tarragona.

¿Que ver en Santes Creus?

Monasterio de Santes Creus iglesia
El Castillo Templario

La Iglesia

La iglesia del monasterio, obra iniciada en 1771 y abierta al culto en 1211, aunque el cumborio y otros elementos se hicieron durante el siglo siguiente. Queda un retablo barroco de Josep Tremulles y las magníficas tumbas reales bajo templetes góticos. El antiguo retablo mayor gótico del S. XV se halla en la Seu de Tarragona. Acompañan la iglesia la Sala Capitular, con fachada románica que da al claustro, y sepulturas abaciales del S. XVI.

Monasterio de Santes Creus tumbas
La Iglesia Vieja

Las tumbas

En ambos lados del altar mayor se encuentran dos monumentos funerarios pertenecientes a tumbas reales de la dinastía del Reino de Aragón, las tumbas del Rey Pedro III de Aragón y la de Jaime II de Aragón.

Monasterio de Santes Creus claustro
El Embarcadero de Miravet

El Claustro

El claustro del monasterio tiene notables filigranas esculpidas en los capiteles y calados de las ojivas. A su alrededor hay antiguas tumbas de las grandes familias protectoras del cenobio. Dan al claustro otras dependencias secundarias y la iglesia. 

Monasterio de Santes Creus dormitorio
Las Murallas

El dormitorio

El dormitorio de los monjes, comunicado con el claustro y la iglesia, es una espaciona nave sobre la Sala Capitular, cubierta con arcos diafragmáticos y que da paso al antiguo archivo y a la Torre de les Hores. 


gastronomía

Restaurante Masia Fontscaldes

El Restaurant Masia Fontscaldes de Valls, es una Masia tradicional catalana que data del siglo XVII. Este establecimiento ha recuperado las antiguas recetas de las abuelas y de nuestra cocina de siempre, y, a la vez ha incorporado nuevos platos contemporáneos. El ambiente es familiar y muy íntimo